Manejo Fitosanitario Contra el Pulgón Amarillo del Sorgo


En el Manejo Fitosanitario contra el Pulgón Amarillo del Sorgo (Melanaphis sacchari Zehntner), son un conjunto de acciones y actividades que se aplican con el fin de detectar oportunamente, prevenir y controlar la población de pulgón amarillo que afectan al cultivo de sorgo, en las regiones agrícolas del Estado.      

  

¿Qué se hace?

 Se realiza el muestreo de forma semanal y directo al cultivo de sorgo (para grano, forrajero y escobero), así como de forrajes y otros cultivos hospederos de pulgón amarillo; los predios y/o zonas donde se detecta la plaga, se emite una alerta al productor para que este realice las acciones de control oportunamente.

Otra de las actividades es la exploración, la cual se enfoca a la revisión de predios y/o sitios con plantas voluntarias  hospederas y parcelas abandonadas con soca de sorgo, las cuales pudieran representar un foco de infestación.  

 
Las acciones de control que implementa el productor, se basan principalmente a las recomendaciones del personal técnico de la campaña y/o técnicos particulares. Donde se considera el control químico (tratamiento a la semilla con insecticidas sistémicos o cuando está el cultivo), control cultural (la eliminación manual, mecánica o química de hospedantes alternos de la plaga en el tiempo que se encuentre el cultivo y durante el periodo de descanso de producción) y control biológico (liberaciones de huevecillos o larvas de Chrysoperla carnea).      

 

Objetivos y metas

  • Proteger la cosecha del cultivo en los municipios productores de cultivos del género Sorghum y hospedantes alternos de Melanaphis sacchari, en el estado de Sonora.
  • Contribuir a la detección oportuna del pulgón amarillo del sorgo y coadyuvar a reducir su densidad poblacional para evitar daños de importancia económica en las unidades de producción.

  

Resultados y beneficios alcanzados

Se protege la cosecha del cultivo de sorgo de en las regiones productores del Estado. Los niveles de infestación promedio alcanzados fue del 3.5%, con un 70% de reducción con respecto al año 2015 donde se tuvo un promedio de infestación del 13.9%.